miércoles, 6 de febrero de 2013

Capítulo 4

Lunes - 1 de julio.

-¿Niall? ¿Dónde estás? -Dije al despertarme y ver que no estaba. ¿Y si todo esto había sido un sueño? No. Imposible. Estaba en casa de Niall Horan.  Mientras estaba en mi mundo, pensando en cosas imposibles, apareció un Irlandés en calzoncillos comiendo un bol de cereales mirándome desde la puerta.
-¿Me has llamado? -Dijo el mientras se le caían los cereales de la boca.
-Eh... -Dios mío no podía articular palabra ante esas vistas. -Si -Dije con voz temblorosa.
-JAJAJA perdona por ir ligero de ropa pero, hace mucha calor. No me importa si te quitas la camiseta, en serio. -Tras decir esto me guiñó un ojo. -Por cierto, ¿quieres desayunar? Mi madre, Chriz y Greg están trabajando, así que te voy a tener que preparar yo el desayuno, la comida y... bueno, no vuelven hasta la hora de cenar.
-Eh... Emm... No, no te molestes. Ahora me lo prepararé yo. -Madre mía, como no se tape no soy dueña de mis actos.
-No voy a dejar que mi invitada se haga ella el desayuno. Tu quédate aquí y bueno... ve guardando las cosas.
-Esto... vale, si insistes. -Tenía unas ganas enormes de que Niall cocinara para mí!
-Está bien, ahora cuando esté te lo subo. -Acto seguido dejó el bol encima del escritorio, se acercó a mí y me dijo: -Buenos días preciosa -Acompañado de un beso en la frente.
-Eh... buenos días... guapo. -Dios! Había dicho eso?!?! Que vergüenza! Con razón se fue riéndose... Me quería morir. Aunque es culpa suya! Como va por ahí enseñando cacho y me llama preciosa? Que espera?!
Esta habitación era realmente grande... Tenía un color verde pistacho en dos de sus paredes, la tercera era negra, y la última blanca. Vaya mezcla de colores. Había una ventana en la pared blanca que daba a un precioso jardín lleno de flores. En una de las paredes verdes había una puerta que llevaba a un cuarto de baño bastante espacioso y, para terminar, tenía dos armarios. Eran enormes. En medio de la habitación estaba la cama y, junto a esta, el escritorio.
Decidí levantarme y, en efecto hacía mucha calor... Se me ocurría una idea para hacer sonrojar a Niall...
Estuve guardando mi ropa en uno de los armarios y cuando menos me lo esperaba...
-Hola! Aquí tienes un vaso de leche con tostadas!
Cerré la puerta del armario y me dejé ver ante Niall, cambió completamente su cara...
-Tenías razón, se va mucho mejor en ropa interior. -Si iba a estar aquí todo el verano me iba a acostumbrar a sus cosas y a perder la vergüenza.
-Emm... esto... qui-quieres que desayune contigo?
-Lo que prefieras
-Me quedo me quedo...
Mientras desayunaba me observaba de arriba a abajo y yo me sentía incómoda, así que le pregunté que qué íbamos a hacer hoy.
-Pues... ¿Qué te apetece hacer a ti? -Me respondió
-Emmm... Me apetece pasar tiempo contigo
-Pues... ¿Qué te parece si salimos?
-Perfecto, me termino de vestir, arreglarme etc; y vamos!
-Vale!
En poco mas de una hora, salíamos de casa para ver Mullingar.
Niall iba precioso, como siempre. Llevaba una camiseta gris de manga corta y unos vaqueros. Se había puesto una de sus gorras azules. A juego con sus ojos.
-Con que una gorra eh...
-Tranquila, llevo una para tí. -Acto seguido se sacó de el bolsillo una gorra morada y me la puso.
-Vaya... gracias! ¿Nos hacemos una foto?
-Jajajaj claro! -Nos hicimos una foto posando con caras extrañas y de lo más graciosas.
-Bueno, vamos.

Tenía miedo de que las fans se abalanzaran sobre el y no pudiéramos estar juntos... Pero en realidad, no ocurrió eso. Fuimos al McDonnal y se tuvo que parar a hacerse dos fotos, pero nada más. Después fuimos a un campo mientras comíamos y estuvimos hablando sobre el desprecio que le hacían las fans. Me enfadé mucho porque el es perfecto y no le tiene que importar en absoluto lo que cuatro retrasadas digan de el. Aun así, tiene la autoestima muy baja... es algo que tengo que mejorar en el.
Por la tarde, fuimos a por una película y al volver a casa la vimos, era "High School Musical" cogimos esa para hacer una broma y al final nos dio vergüenza devolverla.
Con cada canción de la película, Niall se levantaba y se ponía a bailar por encima del sofá. Al final caía en la tentación y terminábamos encima de la mesa dando saltos.
Cuando la película estaba acabando, eran las ocho y media de la tarde y llamaron al timbre. Nos pilló cantando así que tuvimos que volver rápidamente a la realidad.
-Un momento, voy a abrir...
Hice un sonido de aprobación y me senté en el sofá.
Cuando abrió la puerta habían dos chicas de mi edad mas o menos con una sonrisa en la cara que se abalanzaron a Niall cuando lo vieron. Yo, enfadada me fui arriba al ver que después de 10 minutos lo único que hacían era hablar sin hacerme caso.
Lógicamente eran fans. Me eché a la cama y comencé a llorar, me sentía... traicionada. Y todo esto no tenía sentido. Yo también hubiera hecho eso hasta hace una semana.
Estuve llorando... más de una hora! No solo por aquello, eran varios motivos. Como el de el verano que me esperaba, ¿Iba a ser todo así? Era el primer día y dos fans ya habían venido a conocerlo. Tenía claro que si estaba en lo cierto, me iba.
-¿Se puede? -Dijo una voz proveniente de fuera de las sábanas.
-No
-Bueno, pues dado que es mi habitación, voy a entrar quieras o no.
-Pues entonces, dado que soy una persona con derechos, me voy a ir. -Al terminar de decir esto, vi a Niall de pie en la puerta con la cara roja y llena de lágrimas. Me quedé paralizada al ver esto.
-Esas chicas venían a decirme que si podía irme con ellas a cenar. Les he dicho que no y se han enfadado, han empezado a decir entre ellas que no valía la pena haber venido hasta aquí. Tan solo habían venido por que soy el miembro de 1D mas cercano de su casa. Al parecer, también soy el chico de los dientes feos que da mala imagen a la banda.
Sin saber qué decir, dije la pregunta más tonta que podría haber hecho.
-¿Y por qué les has dicho que no?
-Por que quiero estar contigo.
Me quedé callada y se puso a llorar de nuevo. Al verlo, yo también me puse a llorar. Decidí ser la fuerte por que, con todos mis conocimientos de Directioner, sabía que eso que habían dicho sobre Niall, era suficiente para deprimirlo. Así que me levanté y lo abracé.

-No hay nada como unas ricas pizzas para cenar. -Dije yo. Habíamos estado en su cama abrazados consolándonos hasta las diez de la noche! Su familia no vendría a dormir. Era el cumple de su primo así que iba a celebrarlo con una fiesta pijama con la familia. Nos avisaron si queríamos ir pero, preferíamos tener toda la casa para nosotros.
-Y que lo digas! Están riquísimas!
-Tienes... un poco de... queso.
-¿Dónde?
-Justo en la comisura del labio.
-Quítamelo porfis! -Dijo con una voz juguetona.
-No seas cochino!
-Venga! Que te cuesta Sara?
Como respuesta, le quité con el dedo el trozo de queso.
-¿Y ahora que hago yo con esto?
-Fácil! Cómete lo!
-No seas asqueroso y quítame eso  -Sin pensarlo ni un momento me chupó el dedo llevándose el trozo de queso que había.
-Mmmm... No hay nada como queso del dedo de la chica mas guapa de esta habitación.
-¿Solo de esta habitación?
-Bueno... yo... -Se puso rojo y yo me reí contagiándose mi risa también.

Estuvimos hablando hasta muy tarde pero, decidimos ir a acostarnos para mañana levantarnos pronto e irnos de excursión a un picnic. A los dos nos entusiasmaba la idea de comer fuera.
Tras acostarnos e intentar dormir, sonó su móvil.
Yo me hice la dormida, para así escuchar la conversación.
-Dime Zayn... Aha... No, mañana me voy con ella a un picnic... Aha... No creo que le importe... ¿A mi?... Bueno es verdad que me gusta pero quiero que la conozcáis y le deis el visto bueno jajaja... Vale yo se lo digo... Adiós!


1 comentario:

  1. Mori! Es tan,lindo sdfgd pobre niall, a es perfecto, buueno seguila prontoo que quiero saber q pasa!!

    ResponderEliminar