sábado, 14 de diciembre de 2013

Capítulo 7

-Vaya, con que esta es la chica de Niall... Pues tampoco es para tanto.
Estaba en la parte trasera de una furgoneta, acurrucada sin dejarme ver. Ni si quiera abrí los ojos. No sabía lo que me esperaría. Sin embargo, esa voz me resultó familiar. Era femenina, quién sabe.
-Mírala, si está medio esquelética. Y vaya pelo, ¿es que no sabe que el negro ya no está de moda? Y mucho menos llevarlo ondulado.
Era otra voz femenina, diferente pero también conocida. Seguí sin levantar la cabeza de mi escondite.
-Callaros ya, os va a acabar reconociendo.
Esta vez la voz era masculina, de uno de los que me cogió, supongo.
-Bueno Ellie, empieza.
¿Que empezara a qué? ¿Me iban a pegar? Tenía miedo pero, ni de coña iba a llorar. Me pregunto qué estará haciendo Niall. Soy gilipollas.
De repente, un pinchazo en mi pierna me hizo dar un grito. Rieron. Y otro pinchazo en el hombro me hizo dejarme ver.
-Vaya vaya... con que por fin nos dejas ver tu cara...
Dos cabezas se asomaban desde el asiento de delante. Eran tan conocidas... eran... eran las fans del otro día.
-Vosotras... -dije con un hilo de voz -hijas de puta, soltadme.
No dijeron nada, solo rieron.
-¿Qué queréis de mí?
-Que te vuelvas a tu país y dejes a Niall y a los chicos.
-No.
-Si lo haces, te dejaremos. Fácil, ¿verdad?
-¿Y si no?
-Tenemos un sótano muy agradable, preparado con preciosas ratas para la más rata de todas.
Me di cuenta entonces, de que no podía mover la pierna, ni el hombro. Justo donde me habían pinchado. No podía arriesgarme.
-Está bien. Llevadme a casa.
-¿A casa? JAJAJAJAJAJA -Rieron a la vez. -Tom, para.
El coche frenó. Los dos hombres bajaron. Las dos chicas sacaron unas jeringuillas, y me empezaron a pinchar por todo el cuerpo.

Me desperté en una llanura de tierra, tirada en el suelo, sin maletas ni móvil. Y lo peor, sin poder moverme.
Era de noche, no hacía frío, pero eso no arreglaba nada. Rompí a llorar, ¿por qué me pasaba  a mí todo esto?
Intenté andar pero, supongo que esos pinchazos me habían afectado bastante. No me quedaba otra, dormiría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario